Jerarquía y autoridad en la anarquía

La palabra jerarquía etimológicamente proviene de dos raíces, hieros (sagrado) y arxé (orden) por lo que se refiere al orden sagrado, es decir, a una estructura vertical de organización donde el orden surge desde arriba (desde lo sagrado). La palabra autoridad etimológicamente proviene de auctoritas que tiene la raíz verbal augere (aumentar, promover, hacer progresar), autor es quien promueve, aumenta o hace progresar y autoridad es su abstracción nominal. Entonces, al decir, que la jerarquía se basa en la autoridad, estamos diciendo que el orden se basa en quien lleva a cabo el progreso y su promoción, sin duda refleja una época antigua donde quien organizaba las cosas sabía cómo hacerlas, como dice el dicho, para mandar primero hay que saber hacer las cosas. Dichas así las cosas nos parece normal que haya presidentes, directores, padres, etc., gente que por sus supuestos conocimientos o habilidades está en condiciones de mandar y establecer el orden supuestamente sagrado. La realidad está muy lejos de esta idea.

Crítica a la jerarquía y la autoridad.

Desde la perspectiva anarquista, hay una crítica a la jerarquía y a la autoridad. Se dice que estas autoridades han abusado de su poder y que lejos de imponer un orden ‘sagrado’, lo que imponen es un desorden terrenal. Por ejemplo, la conducción de una nación no puede recaer en una sola persona, como el presidente, pues para poder mandar tendría que ser experto en todas esas áreas, lo cual es ilógico. Los defensores del sistema tratarán de defenderlo, arguyendo que delega autoridad a los expertos en cada materia, pero podemos hacer la misma crítica, ese experto deberá ser experto en toda el área, por ejemplo, el ministro de ciencia, tendría que ser experto en todos los campos de la ciencia, así podemos irnos hasta que llegamos a darnos cuenta que quienes toman las decisiones y quienes implementan las acciones no son los mejores ni los más expertos, lo cual revela el absurdo del sistema. Pero no sólo obtenemos ineficiencia.

También hay abuso de poder, pues la jerarquía es conservadora, si uno de ellos falla, raramente se le reprende o se lo sustituye por alguien más apto para el puesto. Debido a que mientras más alto en la jerarquía más cercano al “poder sagrado” y éste no se atreverá a decir ‘me equivoqué en la elección, pongamos a otro’ pues si sucede a menudo la gente tendrá dudas de su capacidad de dirigencia, sin embargo, sucede seguido y lo que pasa es que se tolera no sólo la ineficiencia sino la corrupción, y con ello el abuso de poder. Pues así como dice el dicho, quien ve el cajón del dinero abierto, coge dinero; también, quien puede imponer sus intereses personales sobre los de otros, los impone. Al ser gente con recursos reunidos (por la fuerza, porque si no pagas impuestos vas a la cárcel) por la sociedad y siendo miembros de un sistema ineficaz y corrupto, tienen la posibilidad de usarlos para fines políticos, y la política es lo que esa autoridad, de cualquier gradación en la jerarquía, quiere obtener.

De este modo, se forman gobiernos autoritarios, corruptos e ineficientes, pero no sólo gobiernos, la crítica anarquista no se detiene en los gobiernos, va más allá, va a toda organización jerárquica donde hay coacción del poderoso sobre el débil. Los anarquistas no nos oponemos al Estado porque sí, sino porque es el resultado de un método de organización terriblemente malo.

¿Rechazamos todo tipo de autoridad y jerarquía?

Los anarquistas en realidad no rechazamos todo tipo de jerarquía y por tanto, no todo tipo de autoridad. ¿Cómo es esto? Los individuos nacemos y desarrollamos distintas habilidades y potencialidades. Si alguien es más fuerte que otros, es injusto pedirle al fuerte que sea más débil o al débil a forzarlo a ser más fuerte de lo que puede ser, es decir, en la naturaleza ocurren jerarquías de manera natural. El león se come al ciervo, eso es una jerarquía natural, igualdad es que el ciervo también pueda matar al león con las mismas posibilidades (aunque no se lo coma). Lo mismo sucede entre humanos, unos somos más gordos, fuertes, ágiles, tontos que otros, lo cual crea diferencias entre individuos. Oponernos a esas diferencias naturales sería tan estúpido como oponernos a la fuerza de gravedad.

Sin embargo, los anarquistas no creemos que la existencia de la jerarquía deba ser motivo para que unos den órdenes y otros obedezcan, ni para el surgimiento de la coacción y la carencia de libertad. Por ejemplo, un médico que ha estudiado 10 años medicina sabe más medicina que su paciente, el médico (salvo excepciones muy lógicas) no puede obligar a hacer ciertas cosas a su paciente por el sólo hecho de ser su médico, el paciente en todo momento puede decidir si hacer caso y seguir las indicaciones del médico, o como los creacionistas, sentarse a morir o padecer su enfermedad por estupidez supina. El médico es una autoridad, a quien la lógica indica que se le debe de hacer caso, no hay una coacción en ello. En muchos aspectos, distintos individuos por sus cualidades y conocimientos se les considera una autoridad en distintos temas o actividades, no considerar sus opiniones sería perjudicial para el grupo o el individuo. Esta es la razón por la cual, los anarquistas son adeptos a ciertas corrientes y ciertos teóricos anarquistas considerados como autoridades o líderes.

La diferencia entre líder y jefe

De este modo, los anarquistas creamos un nuevo paradigma. Cuando hablamos de un líder, no hablamos de alguien que coacciona, que se coloca en una jerarquía de mando y coacción, sino alguien que trabaja a la par del grupo, pero que por sus habilidades o conocimientos se le hace caso en muchas ocasiones. En cambio, el jefe es quien en una jerarquía basada en la coacción, se pone a dar órdenes, alterando la igualdad y la libertad de los miembros del grupo y provocando los problemas ya explicados anteriormente. Tanto el líder como el jefe se pueden equivocar, sin embargo, si el líder se equivoca y el grupo le hace caso, el error es de todos; contrario con el jefe, cuyos errores son de él, pues aunque la idea o el error venga de alguien más, es el jefe quien lo escogió de un modo u otro.

¿Por qué confiar?

La posibilidad de error humano nos hace preguntarnos si debemos confiar en la jerarquía no coaccionadora, es decir, en sus autoridades (líderes). No hacerlo, implica un mundo terriblemente deshumanizado por la desconfianza entre unos y otros, pero ello no es motivo para eliminar esta opción. Sin embargo, debemos confiar en quienes son considerados autoridades en una comunidad anarquista, no por la cuestión ética de que así la convivencia sería más agradable (lo cual tiene una implicación práctica: afecta la felicidad), sino porque rechazar el consejo de esas autoridades es un contrasentido y pararía el desarrollo individual y social, es decir, es el equivalente de no hacer caso de un médico para vacunarse y morir por sarampión.

¿Jerarquías voluntarias?

Esto no quiere decir que los anarquistas nos sometemos voluntariamente a una jerarquía. Que alguien sea más fuerte o veloz que yo, sin duda no es una elección mía, sino una condición natural como la fuerza de gravedad, no es algo que estoy eligiendo voluntariamente. Por lo que es igualmente absurdo volverse el esclavo de una persona porque no se quiere lidiar con la responsabilidad de obtener recursos para su manutención. Las jerarquías no son voluntarias. Las jerarquías obedecen a condiciones naturales o métodos inventados por los humanos, no podemos evitar las primeras, pero sí las segundas cuando nos coaccionan o inhiben nuestra libertad. Las jerarquías dadas por la naturaleza existen en todos lados, eso no justifica que invoquemos el idealismo filosófico para crear estructuras mentales jerárquicas sobre el funcionamiento de la sociedad.

El poder del individuo y el apoyo mutuo

Como podemos ver, en la anarquía las palabras cobran un sentido auténtico, pues la autoridad (quien tiene el conocimiento o habilidad de promover o hacer progreso) determina en buena medida el orden ‘sagrado’ pero no en una relación de superior e inferior, de amo y esclavo, sino de amigos e iguales. En esto se basa el apoyo mutuo, en el desarrollo de las potencias individuales para beneficio propio tanto del individuo como del resto del grupo. Eficiencia, orden, equidad, libertad y fraternidad es el resultado de la práctica de la anarquía.

Comentario sobre “El Fin de la Eternidad” de Isaac Asimov

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El Fin de Eternidad es la novela que más me ha gustado de Asimov, no digo la mejor, sólo puedo hablar por mi hedonismo. Para el año 1955 en que se escribe, Isaac ya había escrito Robots, Imperio y Fundación, no completamente pero lo suficiente para poder unir con El Fin de Eternidad sus relatos para mayor coherencia. El relato es apasionante porque no sólo se puede leer independientemente de los demás libros, sino que además da a entenderlos mejor, no sólo ellos sino todos, incluso los escritos posteriormente a 1955. Pero sospecho que el objetivo principal de El fin… es la historia de Harlan y Noys, Harlan es quien lleva el hilo conductor de los acontecimientos desde la narrativa, en realidad no era más un que hombre, no un eterno, a pesar de trabajar en Eternidad. Los etenernos son la lógica pura, no razonan, son como los robots, como en aquella inmortal frase de Asimov: “son lógicos pero no razonan”. Los eternos están condenados a repertir una actividad incesante por el resto de sus días, cada día es desquiciante, de rechazo por sí mismos y por Eternidad, de rechazo por la destrucción que se ven obligados a llevar a cabo. Este maleficio es Eterno: Eternidad es un maleficio. Harlan es el único que es hombre, se atreve a pensar, a romper las reglas no para destruir sino para ser él, ser humano, se atreve a a sentir, a repensar las cosas, a no conformarse. Pero Noys, ¡Noys! Ella viene a romper toda lógica, es poesía pura, es una mujer mítica, lo quiere todo y lo toma todo, es tan real que es anterior a la lógica de los eternos, sí, anterior, porque aunque sea una mujer del futuro eso la hace anterior, fuera del tiempo que ellos podían contar, anterior porque antes de caer en la lógica cae en la realidad, ella sabe antes que todos lo que sucederá, cae en la proporción poética, es, incluso más que Harlan, la única sensata, tan sensata que comete una locura por Harlan y por ella. Noys en el fondo conoce su destino, aunque no lo sabe lo intuye, lo sabe a pesar de lo que los suyos le han dicho sobre los posibles desenlaces, ella sabe que Harlan la escogerá por encima de toda lógica, de toda razón, de todo lenguaje. Ella es conciente que no es posible determinar qué tipo de final tendrá, tiene las dudas de toda Noys, ¿matará a Harlan?, ¿Harlan la matará?, pero la duda no la mata, porque conoce de antemano el final como un secreto que le fuera revelado antes del tiempo, antes de que todo sucediera. Ella desafía la lógica no sólo de los eternos, sino de los suyos, porque no tiene nada seguro según ellos, cualquier cosa puede suceder, pero escoge a Harlan por encima de todo. Su sentimiento por él es mayor que toda lógica y toda razón, podría decirse que esa fuerza que lleva consigo logra que Harlan sea ese universo donde la escoge a ella porque ella lo ha escogido a él antes que él lo supiera, no el universo donde uno de ellos muere o donde se separan. El relato es bien logrado porque no es el Fin de Eternidad pero el inicio del Infinito, el inicio de Noys y Harlan. Donde toda lógica falla, la poesía destruye ese lenguaje eterno para surgir como una poesía por encima de la lógica, la poesía la supera cuando se destruye, cuando deja de depender del lenguaje, cuando es poesía pura, la narrativa es esa poesía de lenguaje, esa poesía de los simbolismos, de Eternidad, Harlan, Noys y el Tiempo, pero Asimov al final nos muestra no la poesía de los símbolismos sino la poesía sin forma: el amor infinito que es el comienzo de la aventura. El amor de Asimov por la Humanidad, su gran preocupación literiaria en Robot, Imperio y Fundación, el amor que lo lleva a la aventura de escribir una y otra vez la historia de Harlan y Noys.

-Miguel Angel Hernández Romero

Eve Online

watermark_2016-04-08-15-28-27La mejor descripción que conozco de Eve Online es la que hizo un empleado de CCP (la empresa que hace el videojuego): “EVE Online is a dark and harsh world” – CCP Wrangler. Es un juego de ciencia ficción en un futuro lejano donde la humanidad se extendió por toda una galaxia. Tienes una nave espacial y lo que puedes hacer es cualquier cosa para sobrevivir (sin salirte de tu nave espacial). Es oscuro y duro por las relaciones entre jugadores y el sistema de juego, si te matan no apareces como en otros juegos con tu armadura y tus armas, que en este caso son tu nave y su equipamiento, ¡para nada! Apareces en una estación espacial con la nave más fea e inútil que puedas imaginar, algo bastante despreciable. Si no tienes dinero del juego, cuya moneda in-game es el ISK, no podrás comprar otra nave ni equipamiento. Esta fea nave solamente tiene una torreta que hace el menor daño en el juego y otra torreta para que puedas minar asteroides. Como la nave es pequeña lo que puedes hacer no es la gran cosa, pero sí lo suficiente para empezar desde cero. Por lo que se recomienda hacer el tutorial y después ir con los Event Agents. Un agente es un NPC que te da misiones por las cuales te paga ISK. Estos event agents son especiales porque son para jugadores novatos y al ir haciendo las misiones te van dando módulos, skillbooks y hasta naves (mucho mejores que la que tienes). Este sistema de juego por sí mismo no es para el jugador que quiere todo peladito y en la boca. En el juego como en la vida, necesitas dinero (ISK) para poder vivir en Eve, sin ISK no pagas naves ni equipo ni nada. Afortunadamente no tienes que darle de comer a tu personaje. Pero lo mejor de todo son las interacciones entre jugadores. En Eve, no hay clanes, sino corporaciones, donde se agrupan los jugadores para hacer cosas en conjunto. Pero no porque sean tus compañeros de corporación vas a encontrar gente buena onda, se han dado casos de gente que una vez que ha escalado en la corporación y tiene acceso a los hangares y el ISK, hacen robos, y estos robos no están penados en el juego, son parte del juego, así que no puedes confiar fácilmente en la gente. Por ello, muchos dueños de las corporaciones tienen un férreo control, subir en la corporación implica ganarte la confianza. Pero hay otros modos en los que el juego es interesante, cada sistema planetario tiene distinto nivel de seguridad, si llega un pirata y te ataca, te puede destruir, aunque existe una policía espacial (CONCORD) no hay garantía de que te salven, lo más que pueden hacer es vengarte y destruir su nave pero no matarlo, así que si te mata es una venganza a medias. Pero CONCORD no siempre llega a tiempo y a veces ni llega, ni está en todos los sistemas. Los jugadores te puede matar solamente por diversión, sin importarles que a lo mejor para comprar y equipar tu nave te llevaste 15 días de juego o más. Pero también te pueden matar por negocio, pues se quedan con el equipo que sobrevive a la explosión de tu nave, e incluso te pueden secuestrar y no te dejan libre hasta que les pagues ISK.
En el juego mi nickname es “rhamka” y cuando juego soy un mercader a unos saltos de Jita.