Acerca de mí

Me gustan los videojuegos se simulación, de estrategia y de deportes. Los videojuegos me llevaron a aprender a hacer págincas web, un pasatiempo del que obtengo algunos beneficios. Actualmente estudio la licenciatura en biotecnología en la BUAP. Nací en México. Me gusta leer y aprender idiomas. La literatura de ciencia ficción me acercó a la ciencia, primero con Jorge Luis Borges y después con Isaac Assimov. Puedo hablar en inglés, alemán, francés, portugués, latín, por la poca práctica un poco menos en griego clásico, japonés y hebreo bíblico. Me gusta la filosofía especialmente Schopenhauer, Wittgestein y Camus. Mis autores favoritos son Borges, Paz, Rulfo, Revueltas, José Agustín, Sergio Pitol, Cervantes, Shakespeare, Kafka, Hesse, Hölderlin, Malraux, Ivo Andric, Dostoyevsky y otros tantos. Me encanta el cine de Kurosawa y mis actores favoritos son Toshiro Mifune, Shintaro Katsu y el cómico Mauricio Garcés. Me gustan las matemáticas pero soy malo. Estudio biotecnología porque me encanta todo lo que tenga que ver el código genético. En la carrera me dieron mucha curiosidad varias áreas, como la química orgánica, la fisicoquímica, la biología molecular, la ingeniería genética y la biotecnología médica. Lejos de pensar que el arte y la ciencia son contrarias, pienso, más bien, que son complementarias. Practico deportes cuando puedo, especialmente futbol, aunque estoy lejos de ser un atleta. También practico artes marciales, que lejos de hacer ejercicio nos la pasamos engordando. Mi orientación político-económica es el anarquismo individualista de corte stirneriano y de mercado libre anticapitalista (left-libertarian market). No creo en el anarco-comunismo, ni formas colectivas que supongan algún tipo de coacción al individuo responsable, todo reducto del cristianismo en el anarquismo me parece pésimo y contrario al movimiento anarquista. Soy ateo militante y me cago en dios y la religión judeo-cristiana-islámica. El budismo zen y el shintoísmo me parecen simpáticos.

Un poco de historia.

Fui criado en un pueblo cuyos habitantes lo llaman “el ombligo del mundo”, originario del país del camote. Estudié en una escuela lasallista la primaria y secundaria. Después, me mudé a la ciudad de Puebla, donde estudié la preparatoria en una jesuita y con eso tuve para darme cuenta de la pifia del cristianismo. A los 17 años intenté entrar a la escuela de medicina pero me quedé a 5 lugares afortunadamente, porque no estaba seguro y en el fondo me llamaba la atención una carrera de humanidades, la cual estudié pues la metí como segunda opción. Terminando mi primer carrera viví 7 años en “el defectuoso” o lo que ahora llaman crípticamente CdMx (ciudad de México). Regresé a Puebla a estudiar mi segunda carrera.

Miguel Angel Hernández Romero

Licenciado en Lingüística y Literatura Hispánica por la BUAP